Se dice de alguien que está tan embobado, enamorado o encaprichado que no ve lo obvio, como si llevara unos anteojos hechos de poncho y mirara todo borroso. Vamos, que la realidad le pasa por al lado y ni se entera. Muy de chicana norteña, con cariño pero con palito.

"Desde que está con la Lu, el Juan anda con anteojos de poncho y no vio ni que le cobraron doble en el kiosco, encima dejó propina."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!