Se dice de alguien que anda bien a gusto, contento y sin broncas, como si trajera la brisa de la playa pegada en la cara. Va relajado, ligero, con cero prisa y cero drama. Suele usarse cuando alguien vuelve de la costa o trae buena racha y se le nota en la actitud. Da envidia, la neta.
"Desde que regresó de Manzanillo, Juan anda con aire de mar, bien relax, saludando a todos y hasta se le olvida que debía la tanda."