Se dice de alguien que anda bien a gusto, suelto y confiado, como si estuviera en su mero ambiente. Va sin prisa, sin estrés y sin que nada lo saque de su rollo. Es como verlo instalado en la comodidad, feliz de la vida, como sapo en su charco. Muy de rancho y bien gráfica.
"Llegó a la fiesta y ni saludó del gusto, se sirvió su cheve y se tiró en la hamaca, andando como sapo en charco, bien campante."