Dicho chileno para cuando andas más perdido que la cresta, desubicado o medio a la deriva, como si te faltara lo básico para funcionar. La imagen es clara: un huaso sin su manta queda expuesto y fuera de lugar. Se usa mucho para hablar de pena, desorden o simplemente andar hecho un ocho.
"Oye compadre, se me murió el celu y no cacho ni cómo volver a la casa, ando como huaso sin manta dando vueltas por el centro."