Expresión bien patagónica para cuando estás dando vueltas sin lograr nada, como ocupado pero al pedo total. Se usa cuando hacés mil cosas que no llevan a ningún lado o cuando te la pasás boludeando sin avanzar. Es como admitir que el día se te fue de las manos y no hiciste nada productivo, aunque hayas estado a las corridas.
Se dice cuando alguien anda al pedo, sin nada útil que hacer, dando vueltas y perdiendo el tiempo como si tuviera la agenda en blanco. No es que esté descansando, es más bien estar al divino botón, mirando el techo y estorbando un poquito. Muy de Santa Fe y alrededores, bien de charla cotidiana.