Apodo en plan cachondo para la policía, porque a veces aparece de golpe cuando menos lo esperas, como si saliera de la nada. Se usa mucho cuando estás haciendo alguna y pinta que se viene el control o la patrulla. Tiene ese toque norteño de chiste interno, medio absurdo, pero se entiende al toque.
"Estábamos tranqui en la plaza con la música y de la nada cayó la alpaca fantasma. Se apagó el parlante, volaron las latas y todos nos hicimos humo en dos segundos."