Se dice para prometer que algo se hace ya mismo, pero con ese tonito que huele a que va para largo. Puede significar en un ratito, más tarde o cuando me dé la gana, según la cara de quien lo suelta. Es el clásico comodín para zafarse sin decir que no. Y sí, desespera sabroso.
"Marico, ¿me vas a pagar hoy o qué? Sí, sí, ahorita, ahorita. Dale pues, yo me siento aquí con un cafecito a ver si pasa el milagro."