Se usa para describir a la banda que es terca nivel leyenda, que se aferra a su idea aunque ya le hayas enseñado mil pruebas en la cara. Es como decir que es más duro que una piedra para aceptar que se equivocó. Y la neta a veces hasta da risa ver cómo se aferran.
"No hombre, el Chuy es un aguantapiedras, ya le enseñamos el marcador y sigue diciendo que el Cruz Azul ganó bien, está bien aferrado el vato."