Se suelta cuando se te acaba lo bueno y toca aterrizar en la rutina, sobre todo después de vacaciones o un descanso sabroso. En La Guaira tiene ese guiño de volver al calor, al corre corre y a la bulla de todos los días. Suena medio resignado, pero con humor, como pa' no llorar.
"Chamo, se acabó Los Roques, ahora toca volver a la realidad de La Guaira: calorcito, cola pa' todo y el bus full rumbo a Caracas."