Dicho bien llanero para cuando una vaina se descontrola de golpe y todo se va al carajo sin avisar. Es como decir que se armó el peo o que la cosa se torció feo, así, de la nada, como un pañuelo que agarra viento y se pierde. Se usa mucho para contar un desastre inesperado.
"Íbamos finos pa' Calabozo y, en la primera curva, voló pañuelo: se soltó la cava, se regó el hielo y quedamos con las empanadas aguadas."