Se dice para arrancar algo y ponerse manos a la obra, como quien dice: ya estuvo de platicar, ahora sí a hacerlo. Sirve para un plan, un proyecto, una fiesta o hasta para empezar a cocinar. Suena motivador y bien de compas, con esa vibra de organizar el desmadre pero bonito.
"Ya llegaron todos, ¿no? Pues órale, vamos a darle forma al pachangón antes de que se nos enfríen las chelas."