Se dice cuando algo o alguien es un desastre completo, de los que no se salvan ni con cinta y alambre. Vale para una situación que se fue al carajo o para una persona que vive metida en quilombos y no aprende más. Es como decir que el caos ya vino con diploma. Bien gráfico y bien del día a día.
"Che, no sabés lo de anoche: la fiesta fue un desastre hecho y derecho. Se cortó la luz, voló la torta y terminamos bailando cumbia con el perro."