Se usa cuando alguien hace algo sin haberlo estudiado ni tener mucha idea, tirando de intuición, improvisación o copiando al vuelo. Viene de la música, de tocar sin partitura ni formación. Puede sonar a elogio si sale bien, o a crítica si fue un poco a lo loco. Muy de calle.
"El pibe nunca hizo asado y cayó con dos bolsas de carbón y una parrilla prestada. Lo tocó de oído, pero salió tan rico que hasta el suegro pidió repetir."