Dicho bien de Bolívar para cuando un sitio o un plan te engancha duro y no te suelta. Vas por un ratico y terminas quedándote, gastando real y amaneciendo como si nada. Se usa mucho hablando de fiestas, pueblos o panas que te atrapan con su ambiente. Y sí, después uno dice que fue la tierra, no la falta de autocontrol.
"Íbamos solo a saludar en el festival y mira, la tierra que jala nos dejó pegados, bailando tambor y echando cuento hasta que amaneció."