En Nuevo León se le dice así al vato que se esfuerza un chingo por lucirse, quedar bien o colarse en el plan, pero al final nadie lo pela y termina siendo la tercera opción. No es exactamente insulto pesado, más bien carrilla. Va perfecto para el que siempre quiere ser protagonista y acaba de relleno.
"Mira al Kevin, llegó con flores y discurso pa’ la peda y ni lo voltearon a ver. Otra vez quedó de tercerón y se fue con las sobras de botana."