Se le dice al que, ya entrado en copas, se pone a soltar teorías y soluciones para todo como si fuera experto en política, economía y la vida misma. Siempre habla desde la barra, con el tequila en la mano y cero intención de hacer algo al respecto. Da risa, pero también cansa un chingo.
"No manches, ahí viene el Pedro de teórico de cantina, jurando que con tres chelas arregla el país. Yo nomás quería pistear a gusto y ya me dio cátedra."