Se dice cuando a alguien le agarra un ataque medio loco y se desboca: grita, hace pavadas y no piensa mucho lo que hace. Suele pasar por emoción, nervios o porque se le cruzaron los cables de golpe. No es una locura seria, más bien un arrebato intenso y bastante gracioso visto desde afuera.
"Cuando metieron el gol en el último minuto, Javi tuvo una chiripiorca, se puso a saltar como loco, revoleó el control y casi deja la tele hecha bolsa."