Se dice cuando ya estás medio entrando en la resaca, como que todavía no te ha tumbado del todo, pero ya la sientes venir. Es ese momento en que abres un ojo, te late la cabeza y juras que no vuelves a tomar. Muy de rumba caleña, de amanecer y quedar pagando.
"Parce, anoche me fui pa' Juanchito a rumbear y hoy amanecí con un pie en guayabo, no me hablen duro que me explota la cabeza."