Se dice cuando alguien pone una cara rara o sospechosa, como de que está escondiendo algo, mintiendo o ya la ha liado y no sabe cómo zafarse. Es ese gesto que te delata sin abrir la boca: mirada esquiva, sonrisa nerviosa y cero inocencia. Si alguien tiene un color, ojo, que ahí hay cuento.
"Ve pues, el Dani tenía un color cuando le preguntaron por la plata del taxi. No me jodas, ese ya se la gastó en salteñas y se hace al loco."