Se dice cuando alguien está metido en un lío, un enredo o un problema medio caótico, de esos que se arman solos y ya nadie entiende quién empezó qué. Puede ser por chismes, deudas, amores cruzados o cualquier vuelta rara. Muy de la Costa: si tienes un bololó, estás en candela y con el corazón acelerado.
"Oye, ¿supiste lo de Carlos? Tiene un bololó bravo con tres peladas a la vez, el man anda asustado y ya no sabe ni qué inventar pa’ zafarse."