Dicho bruto y muy de barra para decir que alguien va sobrado de potencia sexual o que presume de tenerla. A veces se suelta también como fanfarronada para hablar de valentía o aguante, pero el doble sentido es el rey. No es fino, pero en según qué cuadrilla entra como un tiro.
"En cuanto vio a la camarera, el Javi empezó a vacilar: que si yo tengo más rabo que toro y que si esta noche no duermo. Menudo fantasma."