Expresión con coña para decir que alguien se ha quedado flipando, embobado o en modo estatua por algo. Como si se le hubiera ido el alma de paseo y se quedara mirando sin reaccionar. Se usa mucho en plan vacile cuando alguien se queda callado o tarda en responder. Vamos, que te han dejado loco.
"Le enseñé el ticket de la sidrería y el tío se quedó a espainiar, con la boca abierta y sin soltar ni un aupa. Tuvimos que arrastrarlo a por otro pintxo."