Se dice de alguien que anda bien nervioso, acelerado o inquieto, como si trajera las manos con vida propia y no pudiera estarse quieto ni un segundo. Es ese mood de ansiedad o emoción que te pone a mover los dedos, a manotear y a dar vueltas. Suena chistoso, pero describe perfecto al que no se controla.
"Andrés andaba tijeras en la fila del concierto, no paraba de mover las manos y de brincar, como si ya quisiera entrar a gritar y a empujar desde ahorita."