En Tierra del Fuego se usa para hablar de alguien tan abrigado que casi no se le ve la cara, solo capas y capas de ropa peleando contra el viento helado. Es como ir disfrazado de muñeco Michelin versión austral. No es muy fino, pero cuando sopla el frío patagónico, estar tapado es casi deporte extremo.
En el habla de Oaxaca, decir que alguien está tapado es llamarlo despistado, lento para entender o que de plano no agarra la onda. Es esa banda a la que le explicas algo tres veces y sigue viendo al infinito. No es súper ofensivo, pero sí trae su toque de burla y carrilla entre compas.