Se dice cuando alguien trae una sonrisota bien puesta, de esas que no se le quitan ni aunque llueva. Va de andar feliz, satisfecho o con cara de que todo le salió redondo, como quien se acaba de echar un tamal bien atascado y anda en modo gloria. Es cariñosa y medio burlona, pero con buen rollo.
"Desde que le pagaron el aguinaldo, el compa llega bien campante con sonrisa de tamal, saludando a todos y hasta invitando tacos en la chamba."