Se le dice al típico ligón pesado, el que va de conquistador y está todo el día tirando la caña a cualquiera que se cruce, aunque no le hagan ni caso. Suele tener fama de baboso o de flipado, más que de seductor de verdad. Vamos, mucho pico y poca elegancia, y a veces hasta da vergüencita ajena.
"Madre mía, Manu es un pichabrava, en la plaza no paró de tirar fichas a todas y acabó pidiendo el Insta hasta a la del puesto de churros."