En Yaracuy se le dice panga a alguien bien despistado, lento para agarrar la idea o que vive en la luna. Es el pana que llega tarde a todo, no capta las indirectas y se queda viendo el techo mientras el mundo se prende. No siempre es insulto pesado, más bien una burla cariñosa.
"Epa, Juan, te están llamando desde hace rato y tú ni volteas. No te enteras ni cuando pasa el camión de los helados, ¡qué panga eres!"