Se dice de alguien que es bien de La Pampa, de los de verdad: auténtico, derecho y cumplidor. Es esa persona en la que podés confiar sin vueltas, que no se borra cuando se pudre todo y te banca en las buenas y en las malas. Suena a orgullo local y a elogio grande, de los que se ganan.
"Se nos quedó la chata en la ruta y el Nico cayó con mate y herramientas, sin preguntar nada. Ese pibe es pampeano de ley, no te deja tirado ni ahí."