Se dice de alguien que es un aburrimiento con patas, sin gracia ni energía, de los que apagan cualquier plan con solo aparecer. Vamos, que no anima ni una videollamada con su abuela. También vale para situaciones o planes sosísimos. Es bastante común en Madrid y suena a sentencia rápida y cruel, pero efectiva.
Se usa para rajar de alguien que es un tostón, sin gracia, sin energía y que apaga cualquier plan. Es la típica persona que en una fiesta se queda en una esquina mirando el móvil y bostezando. No es un insulto heavy, pero sí deja claro que la persona es más sosa que un bocata de pan solo.