En Nicaragua se le dice a alguien que siempre está disponible para hacer mandados o ayudar en lo que sea, como el chico para todo. Es el que nunca dice que no y por eso lo agarran de recadero o de palomo. Va con cariño, pero también con su puntita de burla, la verdad.
"Otra vez Ramón se fue a traer el hielo, cargó los refrescos y todavía lavó los vasos. Ese maje es un lampazo, lo tienen de recadero y ni chista."