En la Costa, sobre todo por Magdalena, se le dice a alguien cangrejo cuando es bien tacaño y no suelta un peso ni por accidente. Tiene plata, pero se hace el loco a la hora de invitar, compartir o colaborar. Vamos, el típico que se pega a la billetera como si le doliera abrirla. Y sí, desespera sabroso.
"Oye, Juan gana bien y aun así se hace el bobo pa’ la vaca. Ni una gaseosa invita. Ese man es un cangrejo, qué vaina."