Expresión chilena para hablar de alguien metiche, que se mete en conversaciones ajenas y vive pendiente del cahuín. Es esa persona que siempre está mirando por la ventana, escuchando detrás de la puerta y preguntando de más. Básicamente, un curioso profesional no solicitado, aunque a veces igual sirve pa' enterarse del chisme.
En Chile se dice ser sapo cuando alguien es demasiado metido, anda pendiente de la vida ajena y se mete donde no lo llaman. Es el típico personaje que escucha detrás de la puerta, stalkea redes y después anda pelando. No siempre es con mala intención, pero igual da lata y corta todo el rollo.