Se usa para decir que alguien es el que manda, el número uno o el que trae el control de la situación. Vamos, el jefe de jefes, el más pesado en el buen sentido, el que se la sabe y se la rifó. Muy de México y bien útil para reconocer al que está arriba en su rollo.
"En la feria de San Marcos, Nacho armó el puesto, vendió todo y todavía se echó un palomazo. Ese vato sí es el mero mero de la cuadra."