Se dice de alguien que es cliente súper frecuente y leal de un lugar, de esos que ya son de la casa. Va tanto que hasta lo saludan por su nombre y le guardan mesa. También se usa en plan broma para quien siempre cae al mismo spot. Suena muy de barrio y bien norteñito.
"No inventes, el Beto es bien clientazo del puesto de gorditas, llega y ni pide, ya le están sirviendo la de chicharrón y su coquita."