Se dice cuando alguien habla como si tuviera la verdad absoluta y estuviera dando una clase magistral, sin dejar espacio a réplica. Puede ser porque de verdad sabe un montón o porque va de listillo y pontifica. Vamos, que suelta su opinión como si fuera ley y el resto tuviera que asentir.
"En la sobremesa, el Pau empezó con la política y, oye, sentaba cátedra como si fuera profe de la uni. Mi tío asentía, mi prima bufaba y yo solo quería el postre."