Se dice cuando alguien pierde el juicio por un rato y hace o suelta algo bien fuera de lugar. Es como decir que se le fue la onda o que se le zafó un tornillo. Puede ser por enojo, por emoción o por andar de payaso. Suena fuertecito, pero tiene su gracia.
"El Kevin se fue del choco y se puso a gritar que era influencer en plena misa, maje. El padre se quedó tieso y la doña Marta casi se desmaya."