Se dice cuando saludas a alguien con toda la actitud bonita: sonrisa, cotorreo ligero y cero mala leche. Es como llegar y contagiar energía positiva desde el primer hola, de esas personas que levantan el ambiente sin esforzarse. Suena medio hippie, sí, pero en Colima se usa para decir que traes buen rollo y lo repartes.
"Cayó Juanito al convivio y nomás de saludar con buena vibra ya andábamos todos cotorreando, hasta el vecino amargado se soltó a bailar."