Dicho bien boyacense para cuando alguien se pone terco, se planta y no hay forma de hacerlo cambiar de idea. Es como decir que está haciendo resistencia por pura obstinación, igualito a una mula que no camina ni a empujones. Se usa mucho en familia o entre amigos cuando alguien se cierra y no coopera.
"Oiga, Julián, no saque la mula y caiga al partido del domingo, que después se queda en la casa aburrido y alegando por todo."