Se dice cuando alguien por fin suelta lo que traía guardado, revela su verdadera intención o saca un argumento sorpresa para cambiar la jugada. Es como destapar el juego y decir: ya estuvo, aquí va lo bueno. Se usa mucho en pláticas, pleitos o negociaciones cuando alguien se guardó un as bajo la manga.
"En la peda todos juraban que no sabían nada, pero el Toño sacó la carta y enseñó los mensajes. Se armó el chisme en corto y hasta la tía se puso a investigar."