Se dice de alguien que es buenísimo para el chisme: se entera de todo, lo conecta todo y siempre trae el dato fresco del barrio. No es que sea periodista, es que le encanta el mitote y tiene radar para los rumores. Puede sonar a halago o a carrilla, según el tono. Y sí, a veces da miedo lo rápido que sabe.
"No manches, la Marisol le sabe al chisme bien macizo: ya se enteró de quién es el nuevo vecino, qué carro trae y hasta si paga renta."