En Oaxaca se usa en plan figurado para decir que la fiesta por fin se desata y se pone buena de verdad. Es cuando la gente se suelta, sube la música, empiezan los bailes, las carcajadas y el desmadre sabroso. No siempre hay piñata real, es más bien el momento de ya valió y a gozar.
"La boda iba bien formalita, pero salió el mezcal y el son, y ahí sí: rompimos la piñata, todos bailando como si mañana no existiera."