Se dice cuando alguien está en modo supervivencia, contando moneditas, revisando bolsillos y hasta el forro de la billetera para completar un pago. Es ese momento de vergüencita y creatividad financiera en el que haces magia con el vuelto. Muy de mercado, de combi y de fin de quincena, y sí, pasa más de lo que uno admite.
"En la bodega, el Pepe estaba rezando la chancha, sacó monedas del bolsillo, de la mochila y hasta del jean pa' completar el cevichito."