Se dice cuando alguien se ríe a carcajadas, sin control y con esa risa escandalosa que se pega. Vamos, que te da un ataque de risa y no hay quien te pare. La imagen es clara: una foca aplaudiendo y chillando de la emoción. En Margarita pega perfecto, con brisa y todo.
"Naguará, en la rumba Joana soltó un chiste y yo me reí como una foca, aplaudiendo y todo, la gente me miraba como si estuviera loco."