Se dice cuando alguien se queda dándole mil vueltas a algo, preocupándose de más o armándose una película en la cabeza. Es como sobrepensar, pero en versión callejera y con sabor amazónico. También puede sonar a que te estás estresando por gusto. Vamos, que te estás rayando el coco y no disfrutas nada.
"Ya pues, deja de rayar coco y cae a la fiesta. Te estás haciendo un mundo por un mensaje y ni era para ti, causa."