En Venezuela algunos usan raptar para decir que algo te atrapa tanto que pierdes la noción del tiempo. Puede ser una serie, un juego, una conversa sabrosa o un plato de arepas bien resuelto. Es como si te secuestrara la atención, pero en buen plan, y la verdad es que suena bastante cómico.
En Risaralda y en buena parte del Eje Cafetero, raptar no es secuestrar ni nada oscuro, es más bien irse de fiesta, volarse del plan aburrido y caer a un parche bien sabroso sin pedir permiso. Es como desaparecerse un rato para rumbear duro, tomar algo, bailar y volver cuando ya casi están cantando los gallos.
En La Pampa se usa en plan exagerado para decir que te llevás a alguien casi por la fuerza, pero en modo buena onda. Tipo caerle de sorpresa, no darle chance de inventar excusas y arrastrarlo a un asado, una juntada o la joda. No es un secuestro real, es más bien un secuestro de amistad.