Se dice cuando alguien se queda en blanco, no coge la idea o se queda mirando como si le hablaran en chino. Es ese momento en que la conversación va a mil y tú estás ahí, tieso, sin entender qué pasa ni por dónde va el cuento. Muy de quedar desubicado y con cara de ¿y esto qué?.
"El profe se puso a hablar de integrales y yo, de una, me quedé al champiñón, mirando el tablero como si fuera una película sin subtítulos."