Se dice cuando pasa una coincidencia tan brutal que te deja pensando que no es casualidad, como si el universo te estuviera mandando una pista clarita. Puede ser buena suerte, una advertencia o una corazonada que te pega duro. En Yaracuy y en Venezuela en general, arrecha aquí es de intensa, increíble, potente.
"Chamo, iba a renunciar y justo me llamó la empresa que soñaba. Qué señal tan arrecha, vale, hoy no me rindo ni loco."