Se usa para decir que hay un lío tremendo, un caos o un despelote, ya sea en un lugar hecho un chiquero o en una situación que se fue al carajo. En Uruguay y el Río de la Plata es re común y suena bien gráfico. No es finísimo, pero sirve perfecto para resumir el desastre.
Se dice cuando hay un lío tremendo, un desorden de los buenos o un caos total. Vale para una discusión, un trámite que se fue al carajo o un lugar lleno de gente empujando. Es bien rioplatense y suena fuertecito, pero es súper común. Si escuchás esto, preparate: se pudrió todo.
Se dice cuando hay un lío tremendo, un despelote de los buenos, ya sea por desorden, caos o porque todo el mundo habla a la vez y no se entiende nada. Vale para una fila eterna, una oficina patas para arriba o una discusión que se fue de las manos. Muy rioplatense y bien gráfico.