En Panamá se suelta para decir que algo o alguien es un fastidio, pesado o aburridísimo. Vale para una clase eterna, un trámite que no se acaba o esa persona que no para de hablar y te drena la vida. Es como decir qué pereza, pero con más queja y sabor callejero. Y sí, pega duro cuando lo dices con cara de cansancio.

"Manito, esa reunión fue ¡qué plomo! Dos horas hablando de lo mismo y ni cafecito dieron, yo ya estaba viendo el techo y sufriendo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!