Se dice cuando alguien te vende una idea espectacular y te promete maravillas, como si fuera a bajarte la luna, pero suena a chamuyo o a puro humo. Vamos, que te pinta un plan de película y después capaz no cumple ni la mitad. Muy útil para pinchar globos de entusiasmo ajeno.
"Che, el Nico me prometió el cielo con el viaje a la laguna, y al final caímos sin nafta, sin hielo y con dos sanguchitos tristes."